No nos olvidemos de Dios.
Deuteronomio 8:11-20
Contexto: El domingo pasado empezamos a estudiar sobre el tema de los desiertos y cuales eran esos propósitos por los cuales entramos en desiertos espirituales en nuestra vida. Definimos los desiertos como aquel lugar donde Dios trabaja con nosotros, aquellos lugares de formación donde Dios trata con nuestro carácter o actitudes que debemos de cambiar o transformar.
En el libro de Deuteronomio nos narra que una nueva generación está a punto de entrar a la tierra prometida, la primera generación había quedado muerta en el desierto antes de entrar a la tierra por su incredulidad y su falta de fe en Dios. La nueva generación necesita hacer un repaso de su peregrinar por el desierto y dar nuevas pautas para cuando vivan en
la tierra que Dios le daría. Esta segunda generación tiene que ser diferente a la primera, ellos deben mostrar obediencia a Dios y entender que él cumplirá su promesa de darles la tierra.
I.- Cuidémonos de no olvidarnos de Dios cuando todo va bien en nuestra
vida. 8:11-17
A.- Nos olvidamos de Dios cuando no cumplimos los mandamientos. V11
B.- Nos olvidamos de Dios cuando nuestro corazón se enorgullece.
C.- Nos olvidamos de Dios cuando no reconocemos que todas las bendiciones vienen de Dios.
D.- Nos olvidamos de Dios cuando cambiamos nuestra perspectiva de la vida. V17.
II.- Acordémonos que Dios es quién dará la bendición a nuestras vidas. V18.
III. Recordemos que cuando nos olvidamos de Dios, él actuará en nuestras
vidas V. 19-20
Conclusión: Apocalipsis 3: 14-22. Una iglesia que su corazón se había enorgullecido y habían dejado a Dios fuera de la iglesia. Por lo cual Dios tuvo que mandar juicio y arrepentimiento.
Aplicaciones:
1.- La prosperidad en tu vida, Dios te la da, no es producto de tu poderío ni de tu fuerza, ni de tu capacidad, es la gracia y misericordia de Dios.
2.- Haz un recuento de las bendiciones de Dios a tu vida y empieza a recordar los milagros, te darás cuenta de que era Dios obrando en tu vida y no tú.
3.- Dios como padre a sus hijos disciplina, y si tu corazón se esté enorgulleciendo, ten cuidado porque Dios actuará en tu vida.
4.- Como Dios te ve es lo más importante porque como tú te ves tal vez no sea lo más correcto.
Para escuchar la prédica siga el vínculo