16 de Mayo 2019
Pablo Sywulka
LA ADORACIÓN EN LA
IGLESIA LOCAL
Dios nos ha hecho para que le sirvamos y le adoremos. Desde sus inicios, la iglesia ha reconocido esta verdad. Los salmos formaban parte del culto de la iglesia primitiva. No solo se cantaban para adorar a Dios, también aportaban valiosas enseñanzas sobre el tema.
El Salmo 95 presenta tres aspectos de la adoración. El primero aspecto es el canto de alabanza jubilosa (v. 1-5). El segundo es el reconocimiento en humildad de la maravillosa grandeza de Dios (v. 6-7b. El tercero es la obediencia a su voz desde un corazón sensible (v. 7c-11).
La adoración es mucho más que el canto. Abarca la vida completa de la iglesia y de todos sus miembros. Dios anhela que le adoremos en espíritu y en verdad. Seamos esa clase de adoradores, tanto en las reuniones de la iglesia como en la vida diaria.
PARA ESCUCHAR LA PREDICA SIGA EL VINCULO